Dicen que las comparaciones suelen ser odiosas, pero en economía sirven como parámetros para establecer cuál política es más efectiva que otra. El caso puntual es el de los principales socios del Mercosur, cuyos industriales se reunirán hoy, en Cardales, provincia de Buenos Aires, para avanzar con la integración, en el marco de la Conferencia Industrial Argentina. Luego del abandono del "Plan Real" (1999) y la salida de la "Convertibilidad" (2001), las políticas macroeconómicas de Argentina y Brasil de los últimos 10 años fueron opuestas, indica un informe elaborado por la consultora Economía & Regiones. Y detalla:

• Brasil conduce su política económica sobre la base de metas de inflación. Argentina ignora la inflación.

• Brasil hace política monetaria y fiscal contra cíclica preventiva. Sube su tasa de interés, aumenta superávit primario y deja apreciar su moneda en épocas de "vacas gordas". Por el contrario, en épocas de "vacas flacas" hace todo lo opuesto. En cambio, Argentina elige maximizar a toda costa su tasa de crecimiento, aplicando políticas fiscales y monetarias siempre expansivas; totalmente disociadas del ciclo económico. El tipo de cambio nominal es cuasi fijo en el país, con una depreciación nominal pequeña que siempre va por detrás de la suba del nivel general de precios.

• La relación gasto público sobre producto casi no aumentó en Brasil; mientras que en Argentina se elevó exponencialmente, sobre todo, a partir de 2008, cuando emergen fuertemente las inconsistencias macro y los problemas estructurales sin corregir que atentan contra la inversión.

• Brasil consigue resultados similares mejores que Argentina en generación de puestos de trabajo y reducción de la tasa de desempleo: hoy, casi 2 puntos porcentuales por debajo de la desocupación en nuestro país.

Desde 2003, indica Economía & Regiones, el vecino experimentó un proceso de crecimiento sostenido que apuntaló el empleo y mejoró el poder adquisitivo de los trabajadores. La tasa de actividad del mercado de trabajo permaneció elevada en torno al 57% a lo largo de todo el período. El proceso de crecimiento de Brasil redujo el desempleo desde el 12% en 2003 hasta 6% en 2011.

La contracara de este fenómeno fue un incremento en la tasa de ocupados desde 50% hasta un 54%, indica el informe de la consultora. La Argentina ha mostrado una buena performance, según datos del Indec. Pero en el tercer trimestre de este año se encendieron luces de alerta para el mercado laboral: la desocupación trepó a un 7,6%, una suba interanual de casi medio punto.